La diarrea neonatal continúa siendo la principal causa de muerte en terneros durante las primeras semanas de vida. En la mayoría de los casos, la muerte no ocurre por la diarrea en sí misma, sino por las consecuencias que esta provoca: deshidratación, pérdida de electrolitos, disminución del consumo de leche y agotamiento energético.

Si bien muchas veces se atribuyen automáticamente a agentes infecciosos, el enfoque en esta oportunidad estará en la gran proporción de las diarreas en Guacheras, que tienen origen alimentario o están relacionadas a errores de manejo. Estas alteraciones digestivas predisponen posteriormente a infecciones secundarias, agravando el cuadro clínico.

La diarrea en terneros no es sinónimo de antibióticos.
Esta premisa, nos obliga a evaluar y diagnosticar correctamente el origen del problema en la guachera.
Recorridas ordenadas (puntos críticos de control) y las preguntas correctas permiten muchas veces identificar dónde está el origen de las diarreas:
– manejo del calostro
– higiene
– calidad de leche
– concentración
– temperatura de suministro
– transición alimenticia
– ambiente
– estrés
– barro
– ventilación

Dentro de las herramientas más prácticas y útiles está el termómetro. Un simple control de temperatura ayuda enormemente a orientar el diagnóstico y la terapéutica. Recordemos que 38 – 39 oC son consideradas como temperaturas normales.

En términos generales:
Diarreas acompañadas de fiebre suelen hacer sospechar procesos infecciosos o inflamatorios;
Las diarreas asociadas a la alimentación y manejo son la principal causa de diarreas en las guacheras de nuestros sistemas productivos y se originan por errores durante la alimentación o por problemas asociados a la calidad de la leche suministrada.
El aparato digestivo de las terneras lactantes es extremadamente sensible a cambios bruscos, errores de rutina y deficiencias higiénicas. Pequeñas variaciones pueden alterar la digestión de la leche y desencadenar diarreas severas.

“La mayoría de las diarreas entran por la boca”: una correcta higiene de la leche, el agua y los utensilios es clave para prevenir problemas digestivos en las terneras.

Principales causas de diarreas alimentarias

1. Leche fría

La leche suministrada a baja temperatura, es decir, menos de 35 grados, altera el correcto funcionamiento del cuajar y dificulta la digestión. Esto produce: mala coagulación de la leche, fermentaciones anormales, aumento del tránsito intestinal y las clásicas diarreas líquidas. La diarrea por leche fría es muy común en nuestros sistemas los días de invierno donde se enfría la leche cuando se da.

La leche debe suministrarse caliente y siempre a temperatura constante (37-40oC).

2. Leche con antibióticos

El uso de leche proveniente de vacas bajo tratamiento antibiótico puede modificar el microbiota intestinal de los terneros y favorecer la selección de bacterias resistentes a los antimicrobianos. Este efecto ha sido ampliamente documentado y constituye una preocupación tanto para la salud animal como para la salud pública.

Estudios han demostrado que los residuos de antibióticos presentes en la leche de descarte no son eliminados mediante la pasteurización, por lo que continúan ejerciendo presión de selección sobre las bacterias intestinales.

Aunque los efectos sobre diarreas y crecimiento no son uniformes entre estudios, existe evidencia de alteraciones en la flora digestiva y aumento de bacterias resistentes en terneros alimentados con este tipo de leche.

Siempre que sea posible, se recomienda evitar el uso de leche con residuos antimicrobianos en terneras, especialmente durante las primeras semanas de vida, período en el cual se está estableciendo la microbiota intestinal y desarrollando el sistema inmunitario.

3. Leche con alto recuento bacteriano

Una leche contaminada constituye una de las principales fuentes de diarrea neonatal. El recuento bacteriano es el análisis que nos permite evaluar este ítem. Las causas más comunes son: la higiene del ordeñe, conservación inadecuada, recipientes contaminados y demora excesiva hasta el suministro.
La elevada carga bacteriana irrita el intestino y favorece el desarrollo de infecciones digestivas.

Muchas veces el problema no es la cantidad de leche, sino la calidad bacteriológica de la misma.

4. La Falta de higiene de recipientes y utensilios

Muchas de las diarreas en terneros comienzan en el balde, las mamaderas, las sondas y mezcladores mal higienizados, los cuales actúan como reservorios permanentes de bacterias y protozoarios.
Los errores más frecuentes que nos encontramos es el lavado solo con agua lo que genera la adhesión de la grasa de la leche y la desinfección insuficiente. Por eso se debe realizar una correcta limpieza con agua caliente, jabones alcalinos, desinfección y secado del balde. Se debe generar una rutina acorde día a día para evitar la contaminación

Un balde aparentemente limpio puede contener millones de bacterias.

5. Exceso de leche: “Ternero empachado”.

El exceso de volumen supera la capacidad digestiva del ternero lo que provoca una sobrecarga digestiva lo que genera una mala coagulación con pasaje de nutrientes sin digerir al intestino, generando una diarrea osmótica. El volumen por toma recomendado es del 8 al 10 % del peso vivo para evitar este tipo de diarrea. Aumentar la cantidad de leche bruscamente suele ser un desencadenante muy frecuente de diarreas.

6. Alteraciones en la rutina de alimentación

Los terneros responden muy mal a cambios bruscos en la rutina. Es bien conocido en nuestros sistemas la famosa diarrea del suplente, que, si bien puede venir por errores de manejo del personal que no es frecuente, los cambios de horario, rutinas, gritos o ruidos estresan a los terneros, alterando el funcionamiento normal del sistema digestivo, lo cual generan diarreas que generalmente se revierten sin mayores complicaciones si los animales se encuentran en buenas condiciones.

La regularidad es una de las claves más importantes en la crianza.

7. Problemas Asociados al Uso de Sustituto Lácteo.

Unos de los errores más frecuente es preparar el sustituto “más cargado” para hacer crecer más rápido al ternero. El exceso de concentración aumenta la osmolaridad y favorece diarreas nutricionales. Esto genera una diarrea por exceso de concentración, por lo que, lejos de ayudar, estamos afectando al ternero generando una menor digestión y desempeño, provocando diarreas que pueden complicarse con infecciones secundarias.
Del otro lado tenemos están los problemas por baja concentración, es decir, “leche flaca”. Esto baja la ganancia diaria, provoca pérdida de condición corporal, mayor susceptibilidad a enfermedades y estrés por frío.
Por lo tanto, la recomendación práctica es mantener siempre la misma concentración, la misma medida y la misma cantidad de agua. Nunca preparar “a ojo” y respetar las indicaciones y rangos del fabricante,

Uso de herramientas de control (refractómetro) para ver que la mezcla este correcta
Objetivo (11-13 o Brix)

CALIDAD DEL SUSTITUTO LÁCTEO
No todos los sustitutos poseen la misma digestibilidad ni calidad nutricional. Hoy en día tenemos muchas ofertas y buenos sustitutos en el mercado. Si bien ninguno es igual a la leche, tenemos que tener en cuenta algunos detalles al elegir cuál vamos a suministrar a nuestros terneros. Debemos elegir sustitutos elaborados principalmente con proteína lácteas evitando el exceso de proteína vegetal, elegir los sustitutos de menos fibra (máximo 0.5%), buena calidad de grasa, solubilidad adecuada y buena palatabilidad.

PROBLEMAS DE PREPARACIÓN
La preparación incorrecta es una de las causas más frecuentes de diarrea en el uso de sustitutos. La temperatura incorrecta del agua, es decir, agua muy fría, causa mala disolución, mala coagulación y posteriormente diarrea osmótica; por el contrario, agua demasiado caliente daña las proteínas generando mala absorción con alteración nutricional.
Temperatura ideal de agua para preparación: 45–50 °C
Temperatura ideal de suministro: 37–40 °C

CALIDAD DEL AGUA
Muchas veces se controla la calidad del sustituto, pero no la calidad del agua utilizada. Es importante partir de un agua potable, con ausencia de Coliformes totales y fecales.

Causas Infecciosas

Muchas diarreas comienzan como un problema alimentario simple, pero el daño intestinal generado facilita posteriormente la invasión de agentes infecciosos.
Por eso, cuadros inicialmente leves pueden agravarse rápidamente si no se corrigen los errores de manejo.

Principales causas infecciosas de diarrea en terneros

Entre los principales agentes infecciosos asociados a diarrea neonatal se encuentran Rotavirus, Coronavirus bovino, Escherichia coli, Salmonella spp. y Cryptosporidium spp.
En los últimos años, Cryptosporidium spp. ha cobrado especial relevancia debido a su amplia distribución en los sistemas lecheros, su elevada capacidad de transmisión y las dificultades que presenta para su control una vez instalado en la crianza.
La prevención de estas enfermedades se basa en un enfoque integral que incluye vacunación de las madres cuando corresponda, correcto suministro de calostro, buenas prácticas de higiene y bioseguridad, manejo adecuado de las instalaciones y reducción de la presión de infección en el ambiente.
A continuación, compartimos algunos de los resultados obtenidos por el Dr. Darío Caffarena en su tesis doctoral, donde se evaluaron terneros de establecimientos lecheros comerciales del país.

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